Un reducido porcentaje



En España hay sobre unas 2600.000 personas que trabajan para las Administraciones Públicas. De ese número, unas 21000 personas trabajan como personal de Bibliotecas en nuestro país, como podemos observar en la sección de estadísticas de Bibliotecas del INE, de datos recogidos en el año 2016.

Menos del 1% de los profesionales que trabajan al Servicio de la Administración Pública, lo hacen en el ámbito bibliotecario

La mayor parte de los profesionales de bibliotecas en nuestro país lo hacen como auxiliares de biblioteca, ascendiendo el porcentaje a un 43% en esta categoría sobre el total. El 33% corresponde a bibliotecarios profesionales. Apenas el 8% de las personas que trabajan en el ámbito bibliotecario son personal especializado.

Respecto, a la escala profesional con más responsabilidad, el bibliotecario; su figura profesional se remonta a la ley de Instrucción Pública de Moyano de 1857, que reguló las enseñanzas del sistema educativo español.
La ley sirvió de base y el reglamento que la desarrolló, el RD de la Junta de 1858 fue lo que permitió la creación del cuerpo Facultativo de Archiveros y Bibliotecarios.

“El cuerpo Facultativo de Archiveros y Bibliotecarios se creó en 1858 como institución española, amparada por la Ley Moyano”

Su figura ha ido adaptándose con los tiempos, en el libro El cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos, 1858-2008-Historia burocrática de una institución Sesquicentenaria, editado por el Ministerio de Cultura con motivo del 150ª Aniversario.Este estudio refleja el devenir de la profesión en el contexto histórico.

En la actualidad para conocer las distintas modalidades profesionales del ámbito bibliotecario, se puede acudir al documento Perfiles profesionales del Sistema Bibliotecario español: fichas de caracterización. Este documento fue elaborado por el grupo de trabajo sobre perfiles profesionales del CCB (Consejo de Cooperación Bibliotecaria) en el año 2013.

En la propia introducción de la obra, se pone de manifiesto que este documento ayudará a la descripción de los perfiles que una institución pueda necesitar como la Administración local, en el momento de determinar su personal.
Se llegan a considerar hasta 21 perfiles, los más genéricos son Director de Biblioteca, Técnico de Biblioteca y Técnico Auxiliar de Biblioteca. Se determinan tres niveles de cualificación, (Auxiliar, Técnico, Técnico Superior) y tres niveles para describir competencias (Conocimiento básico de prácticas, dominio de herramientas y dominio metodológico)

Otro documento que puede servir de guía lo constituye “Euroreferencial en información y Documentación“, elaborado por el SEDIC (Sociedad española de Documentación e infomación científica).


También se detallan perfiles más especializados que se centran más en el usuario: como bibliotecario unipersonal (conoce la divesidad de sus usuarios), escolar, para niños-jóvenes o con formación de dinamizador socio-cultural o especialista en formación de usuarios.
Otros perfiles se enfocan en aspectos más técnicos: Encargado en fondo antiguo, bibliotecario-referencista, expertos en recursos electrónicos, manejo del entorno digital o analista documental.
Cada una de estas figuras exigen unas competencias muy concretas, pero como rasgos comunes se pueden apreciar una serie de aptitudes: la autonomía, la discreción, el espíritu de análisis, el espíritu crítico, de equipo o el sentido de organización, de iniciativa y la capacidad de comunicación.

El epíritu crítico, de análisis,el sentido de organización o la capacidad de comunicación son aptitudes personales importantes para el buen desempeño laboral en el ámbito bibliotecario.

BIBLIOGRAFÍA Y FUENTES

Perfiles profesionales del Sistema Bibliotecario Español, Consejo de Cooperación bibliotecaria. 2013

Torreblanca López, Agustín; El cuerpo Facultativo de Arhiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos-Historia burocrática de una institución sesquicentenaria, Madrid, Ministerio de Cultura. 2008

INE https://www.ine.es/jaxi/Tabla.htm?path=/t12/p403/a2016/l0/&file=01028.px&L=0