La Semana Negra fomenta la animación a la lectura

bibliotecaria
Los que trabajan en las bibliotecas a veces no llevan moño ni gafas, pero tendrán que llevar mascarilla. Imagen de Francisco Ibañez. Mortadelo y Filemón

Fue una de las charlas que nos ha dejado esta atípica 33ª edición de la Semana Negra del 2020. En el Centro de Cultura Antiguo Instituto de Gijón, se habló de novedades editoriales y de propuestas para fomentar la animación lectora en la sociedad, como la que nos mostró la tertulia “Inoculando el lecturavirus”.

El ilustrador Ángel de la Calle, llevó la batuta en un concierto de proposiciones seductoras al acercamiento del hábito lector, como la de Los libros a las fábricas, un novedoso proyecto diseñado por la Fundación Anastasio de Gracia a través de UGT-FICA de la Federación de Industria, Construcción y Agro de la UGT. Este programa consiste en la creación de un club de lectura para los trabajadores de una empresa. Después de la lectura del libro, se invita al autor para debatir con los lectores.


Diversas empresas se han acogido a esta actividad cultural gracias a la negociación con la diferentes secciones sindicales. En el año 2019, la temática protagonista fue la Novela Gráfica, en el que el propio Ángel de la Calle, fue uno de los autores invitados, la Novela Histórica es el leitmotiv para este 2020. El objetivo que persigue la Fundación, es la de concienciar a las empresas sobre la abstención lectora “, así como “Crear un programa personal de lectura de libros en los trabajadores” , aseguró Uría Fernández.

La RSC, Responsabilidad Social Corporativa también debe implicarse con la lectura. No podemos olvidar que uno de los fundamentos del Sindicalismo era eliminar el analfabetismo de principios del s XX.
En general, las empresas han acogido de forma muy positiva esta actividad en sus trabajadores, aunque siempre hay excepciones.

El reto de leer en castellano

Desde el sur de Alemania, Begoña Colmenero acerca el castellano a los habitantes de Munich, gracias a su trabajo desempeñado en la biblioteca del Instituto Cervantes.

Según Colmenero, para promover la lectura del castellano en un país en el que no es su lengua oficial, se hace necesario seguir una serie de estrategias, tales como, la inmersión cultural, conocer tanto, los hábitos, los gustos o los géneros favoritos de sus lectores.

Los habitantes de Munich, tienen varias procedencias. La población turca da preferencia al gusto por temas sefardita o por la temática del Al Andalus, por la aproximación cultural. Begoña nos recordó que además de gran parte del continente americano es hispanohablante y en Guinea Ecuatorial es su lengua oficial. No se debe obviar que el Instituto Cervantes también promueve el resto de lenguas oficiales del país español.

La sucursal del Instituto Cervantes en la capital de Baviera ha diseñado en estos tiempos de pandemia, diversas actividades; como clases magistrales de creación de personajes o taller de bibliotecario por un día. Su Biblioteca Electrónica creada en 2015, ha registrado una gran actividad en estas últimas semanas. Los lectores pueden participar en un club de lectura virtual para debatir en español, desde cualquier parte del mundo.

De su experiencia en Roma, Colmenero citó la iniciativa del Instituto Cervantes, en colaboración con las Universidades locales, de concertar paseos para los usuarios con hispanistas, de esta forma, pudieron acercarse al lado literario español de la ciudad de las siete colinas a través de figuras como María Zambrano.

Castropol: la creación de Comunidad, a través de su Biblioteca.

Para Manuela Busto, la bibliotecaria de esta localidad costera del extremo occidental asturiano, las bibliotecas suponen “uno de los servicios públicos por el que más personas pasan a lo largo del año”. Y es que, como apuntaba Ángel de la Calle, suponen un refugio, un lugar en el que poder leer la prensa, estudiar, socializar …

La Biblioteca de Castropol, hunde sus raíces en Biblioteca Popular Circulante, que fue promovida por varios estudiantes universitarios, llegando a disponer de hasta 18 sucursales. En la actualidad, son varias las iniciativas que llevan a cabo.

El Club intergeneracional, las Rutas Literarias con los Institutos de Enseñanza Secundaria, encuentros sobre la Historia comarcal, el programa de Bibliosalud, el Club de Lectura o el Hermanamiento con otras Bibliotecas, son algunas propuestas de la Biblioteca de Castropol

Las nuevas bibliotecas del siglo XXI

Los tres ponentes coincidieron en que el futuro de las Bibliotecas está en poner el foco en la participación, siendo los usuarios sus protagonistas. Dar importancia a la vía virtual, sin que llegue a suplir toda actividad presencial.

Visibilizar las bibliotecas al resto de la sociedad, siendo un servicio que ofrece mucho a ésta, algo en lo que insistieron los invitados, dedicación con la que no puede competir una plataforma de cine en línea, por ejemplo. Unos profesionales mentalizados para no desfallecer en una carrera de obstáculos. El presupuesto dedicado a Cultura es en general muy exiguo y las bibliotecas no son ajenas a esta circunstancia.

Tomando el ejemplo del Café Starbucks, las bibliotecas deben ser como “estar en el salón de tu casa”, un lugar al que quieres volver.

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