Si es amor, no duele

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Portada del libro

El testimonio de Pamela Palenciano, (Jaén 1981), constituye un recurso de inestimable valor, para identificar pautas o comportamientos tóxicos en una relación de pareja.

Llegó a la localidad de Piedras Blancas, en Castrillón, para presentar su libro, “Si es amor no duele“, acompañada de su actual pareja y coautor del libro, el salvadoreño Iván Larreynaga , se conocen desde hace más de una década. En la misma jornada por la tarde , desarrolló un monólogo en la librería Cambalache de Oviedo, monólogo que la ha hecho conocida a través de la red. Con el libro da un paso más, el libro invita al recogimiento, al desnudo íntimo, para transmitir una realidad silenciada, pues ella a modo de “activista”, y en el crecimiento de su discurso, considera que “lo personal es público.”

Pamela, fue víctima de violencia machista, durante 6 años de relación, desde los 12 años a los 18.

Su entorno familiar y social, no detectó los indicios, la coincidencia con la etapa adolescente, camufló determinadas señales. Ser buena estudiante o su carácter bravo,( ella misma confesó llegar a practicar bullying a sus compañeros), no la hacían potencial víctima. De hecho, la comunidad educativa, no llegó a detectarlo. Como, ella misma dice, muchas veces los adultos, se amparan en el discurso de la adolescencia, de los cambios tan brutales que les ocurren, nada les hizo pensar que necesitaba ayuda.

Su experiencia de vida, la ha hecho detectar la violencia en cualquier ámbito.Confesando que a ciertas autoridades, no les gusta su mensaje.

En la evolución de su relación, nos contó, que en los comienzos, su pareja la hacia sentirse protegida, segura.Él velaba por ella, se ” sentía cuidada”. Su entorno le decía, que suerte de que alguien se preocupara tanto por ella, pero esa supuesta preocupación, no miraba por los auténticos intereses de Pamela, sacrificando por el camino, sus gustos, aficiones como el Taekwondo, su forma de vestir o el hecho de conversar tranquilamente con algún chico. El chantaje y la manipulación hacían achicarse a la muchacha, cuya frustración explotaba en otros contextos. Las discusiones que mantenían, pensaba que eran discusiones de pareja normales.

Si alguna compañera detectaba algún signo extraño en el comportamiento de él y le decía que como no le dejaba, ella decía sentirse tonta. Volviéndose más callada y entonces ya no se lo contaba a nadie, por el miedo de sentirse juzgada. Por eso, como ella misma reconoce, es vital que el entorno, no juzgue, que proporcione herramientas para salir de la situación.

Otro punto, a considerar es que muchos hombres, que ejercen la violencia machista, pueden ser personas nobles, generosas, trabajadoras, pero han aprendido a vincularse emocionalmente con una mujer, desde una perspectiva muy perversa. Este comportamiento confunde a la otra persona, porque no hay coherencia. La mentalidad patriarcal, con determinadas costumbres alimenta estas conductas en determinadas personalidades.

El crecer y el creer, que lo que es supuestamente femenino es de segunda categoría, y que no entra dentro de la esfera pública, la cosificación del cuerpo en los medios o la estructura capitalista no valora esas cualidades “tradicionalmente”, consideradas femeninas, pero que todos deberíamos desarrollar para hacer un mundo más amable.

El modelo de amor, de “extrema vinculación”, en la adolescencia es muy atractivo. Y los medios de una forma impune lo siguen manteniendo. La ausencia de disciplina, la Televisión, los videojuegos violentos, la exacerbada sobreinformación a la que somos sometidos, hace que se desarrollen comportamientos muy alejados de lo saludable. Aprender a educar nuestras emociones y desarrollar habilidades sociales asertivas para no caer en estas trampas, son asignaturas vitales para manejarnos a lo largo de los años.

Pamela, en su proceso de sanación ha comenzado a través de la fotografía, después llegarían los monólogos, el teatro y finalmente llegó el libro, una herramienta con el que puede llegar a los más jóvenes. Ella también nos contó que logró salir con ayuda, pues es muy difícil salir sin ayuda.

Próximamente Pamela desarrollará talleres de prevención de violencia machista, en determinados Institutos de la comarca. Humor y habilidad para conectar con los más jóvenes no le falta.

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Momento, de la presentación del libro, en la Casa de Encuentros de mujeres en Piedras Blancas

©Laura Muñiz

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