Un tesoro llamado dulzura

Delicada portada de «La voz de la dulzura». Ilustración de Olga Gutiérrez Salas

Una travesía honrando la feminidad real

«Cuando una mujer comprende su naturaleza femenina, se cuida desde un lugar genuino, siendo fiel a lo que realmente necesita»

                                      Noelia Amutio Martín

Sintonizar con nuestra auténtica naturaleza es una necesidad en la que las mujeres hemos ido descuidado con el tiempo,  en un entorno que se manifiesta cada vez más acelerado, exigente y desconectado. A través de las páginas de La voz de la dulzura, reconectamos con la  esencia femenina, un refugio ante el ruido que nos desvía de un camino más auténtico, apasionado, reflexivo  y honesto. Una guía que nos invita a tener la valentía de permanecer suaves y de indagar en la complejidad del sentir como mujer.

Noelia Amutio Martín,  su autora, enfermera de profesión,  es la emisaria que ensalza de un modo poético la belleza y fuerza que reside en esa sustancia única, particular y compleja que posee cada una de nosotras. Nos comparte  generosamente como una buena amiga su propia aventura de descubrimiento para invitarnos a iniciar o quizás reanudar ese viaje de introspección hacia una feminidad más madura y consciente.

Nos invita en esta guía a dejar de estar desconectadas de nuestro cuerpo, el hogar que  nos permite experimentar la vida, para tratarlo de un modo más amoroso y amable, a través de hábitos saludables y propuestas más naturales, en nuestra alimentación  o cuidado del cuerpo.

Noelia, habla de la importancia de distinguir y aceptar nuestras emociones como la vergüenza, la tristeza o la rabia como un faro que invita a profundizar y conocernos. Al sumergirnos en nuestros ritmos de mujer fértil, los conocimiento en fisiología femenina de la autora,  nos ayudan a comprender el lenguaje del cuerpo de la mujer que es cíclico y lo celebra utilizando el paralelismo con las estaciones del año para interpretarlo.

Recupera arquetipos como la mujer salvaje, la madre, o la hechicera; distintas dimensiones de esa complejidad, en la que podemos reconocernos.

Porque nuestro valor no reside en la validación externa, reside en nuestro propia fuerza interior que se nutre desde el silencio y la propia escucha, de esa forma marcamos nuestros límites, reflejo de nuestros valores  como una forma que tenemos de respetarnos a nosotras mismas.

Del ritmo vertiginoso de Londres al entorno amable de su pueblo natal del Norte

Después de residir más de una década en el Reino Unido y con un aprendizaje a sus espaldas, Noelia decidió regresar a su tierra natal y ha establecido un modo de vida más congruente y alineado con su esencia.

El libro ha formado parte del Club de lectura de la biblioteca municipal de Colindres ( Cantabria)  pueblo natal de Noelia, en el que muchas mujeres han participado y reflexionado sobre su  poderoso mensaje.

Y es que como ella bien dice en el libro: «cuándo es momento de retirarnos  con elegancia de un espacio que ya no nos nutre».

Una existencia más real y auténtica, fieles a lo que somos: vivir más desde el corazón y no tanto en la mente. Es desde esa posición, donde nos permitimos que la magia pueda suceder.

Para escuchar: Woman de Jhonn Lennon

https://youtu.be/00vLwZNf7RU?si=Tr3esslbcQ7YKF-R

Bibliografía sobre el universo femenino:

Amutio Martín, Noelia. La voz de la dulzura, Santander : Independently Published, 2025

Northrup Christiane. Cuerpo de mujer, sabiduría de mujer, Barcelona : Urano, 2010

Pinkola Estés, Clarissa. Mujeres que corren con los lobos. Barcelona : Ediciones B, 2000

Shinoda Bolen, Jean. Las diosas de cada mujer. Barcelona : Kairós, 1993

Gray, Miranda. Luna roja: Emplea los dones creativos, sexuales y espirituales del ciclo menstrual.  Madrid : Gaia Ediciones, 1995

4 comentarios sobre “Un tesoro llamado dulzura

  1. La dulzura es la cualidad que salva a la humanidad de la desesperación. Desde tiempos inmemoriales, las culturas y civilizaciones avanzadas han venerados esa característica primordial de la feminidad . El Taoísmo , por ejemplo , se baza en el cultivo del Yin – Yang , donde Yin representa el principio femenino y Yang , al masculino . Nunca se habla o se cita al Yang – Yin ! Ellos sabían que el Yin , lo femenino , viene primero .

    La mujer actual debe recuperar ese poder , no igualandose con lo masculino , sino despertando sus dones propios , entre los cuales la dulzura , la suavidad , la ternura y la gracia son valores primordiales .

    La verdadera dulzura por supuesto , porque , porque la dulceria, la melosidad o el carácter dulce …sólo la llevarán a la obesidad y la diabetes ! Enfermedades que , en la antigüedad, eran propias de hombres ! De hombres que habían perdido su masculinidad .

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      1. Gracias Elvira.

        Es una dimensión que no está muy de moda, pero se trata de una cualidad (hombres y mujeres) necesaria que nos hace más humanos y amables.

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